¡Tu web está en peligro! Pásate a HTTPS

A partir de octubre de 2017, Google a través de su navegador Google Chrome, comenzará a mostrar las páginas sin HTTPS como webs "no seguras" y lo hará en aquellas en las que tengamos que introducir cualquier tipo de información.

Hasta el momento, esto solo ocurría con algún tipo de información personal como contraseñas o datos bancarios. No obstante, ahora pasará hasta con un simple formulario.

Por este motivo, en nuestro artículo de hoy, te contamos qué es el HTTPS, qué supone no tenerlo, cuáles son las diferencias entre HTTP y HTTPS, qué debes hacer si todavía no lo has implementado y cuáles son las consideraciones a tener en cuenta, tanto al trasladarse de un protocolo a otro, como a nivel de posicionamiento SEO. ¡¡Allá vamos!!

¿Qué es HTTPS?

HTTP es un protocolo de transmisión de información muy sencillo y a la vez efectivo. Sin embargo, es muy débil y poco seguro. Es por ello que al ser cada vez más vulnerable se ha establecido la necesidad de implantar otro protocolo: el HTTPS.

El HTTPS no es obligatorio para las páginas web en funcionamiento, sin embargo, los buscadores están ya utilizando este protocolo como una señal de posicionamiento, dando una mayor valoración a las webs en las que está presente el HTTPS.

Además, a partir de ahora, el usuario será avisado de que está entrando en una página web insegura, y deberá aceptar entrar en ella bajo su propia responsabilidad.

¿En qué se diferencia HTTP de HTTPS?

La principal diferencia entre un protocolo y otro es que para utilizar el HTTPS es necesario usar una capa de seguridad cifrada, conocida como SSL.

Esta capa será la que codifique la información entre el navegador y el servidor, de tal manera que los datos que se envíen entre uno y otro serán mucho más seguros, dificultando que estos, al estar codificados, sean robados.

Es decir, con el HTTPS se implementa un protocolo de seguridad que impide que datos de los usuarios, como los de las tarjetas de crédito, sean robados (aunque pueden ser interceptados).

Este protocolo aporta confianza a los usuarios de las páginas, quienes se sienten más seguros al navegar, comprar e introducir sus datos personales en las páginas que están protegidas.

¿Cómo se si una página web tiene HTTPS?

Para comprobar que la página a la que accedemos se encuentra certificada mediante SSL y está en protocolo HTTPS es necesario fijarse en la URL: hay que comprobar si aparece una especie de "candado" o una “validación” en la barra de la URL.

 

 

Consideraciones al trasladarse de HTTP a HTTPS

  • Caducidad del certificado SSL

Cada certificado SSL tiene una caducidad y es necesario comprobar que este siempre esté actualizado.

  • Certificado SSL vinculado a la página web

Se debe realizar una correcta configuración del certificado SSL. De lo contrario, se pueden producir errores de discordancia. Por ejemplo: si nuestra web comienza por www. debemos comprar el certificado con www.

  • Elementos mezclados

No es conveniente utilizar elementos cargados (o enviados) mediante HTTP en páginas establecidas con HTTPS. Esto puede provocar el mal funcionamiento de la página web (avisos de que la página no es segura), aunque esté todo implementado correctamente a través de la configuración y certificado.

  • Los certificados no son todos iguales

Existen diferentes clases de certificados SSL en función de la página web, idiomas de la misma, multidominios, u organización. Conviene saber cuál es el que mejor se adapta a las características de tu página web.

Consideraciones a nivel SEO

  • Problemas de rastreo

Toda web que se traslade de HTTP a HTTPS necesita realizar un proceso de indexación en los buscadores para la nueva URL (https://). Por ello es necesario controlar, por un lado la indexación de la misma, y por otro la correcta redirección de las urls antiguas en (http://) hacia (https://). Por ejemplo, puede darse el caso que tu propia web bloquee la indexación del HTTPS a través del archivo robots.txt

  • El HTTPS afecta positivamente al SEO

Para Google, la protección y seguridad que se transmite a un usuario en la navegación de la página web es fundamental y es recompensada a través de una mejor valoración de la web en los rankings orgánicos. Esto no se traduce en una mejora directa en el posicionamiento, pero sí en la valoración general de la web. Hay que saber diferenciarlo.

  • El HTTPS necesita más recursos

El HTTPS puede producir que la página web sea más lenta. Se deberá valorar si conviene optimizar o mejorar los recursos (como la capacidad del servidor) antes de trasladar de http a https.

  • Imprescindible en webs, sobre todo ecommerce

Desde el propio Google han lanzado advertencias a los administradores (webmasters) de las páginas web que habiliten HTTPS, ya que las que no lo presenten, tal y como hemos mencionado antes, comenzarán a marcarse como "no seguras" de cara a los usuarios. Hay que tener en cuenta que si se utiliza HTTP los datos introducidos por los clientes pueden ser robados, y este fallo de seguridad es algo que no le gusta a Google y que tiene muy presente al valorar una web.

  • Adwords

Para anunciarte en Adwords a través de campañas de shopping es imprescindible tener https,  de lo contrario Google no te deja hacer este tipo de campañas

¿QUIERES UNA WEB SEGURA?

CONTACTA

¿Qué hago si no tengo https?

Es muy importante que implementes el protocolo HTTPS cuanto antes para evitar que tu página web sea marcada como “no segura”, y que, en consecuencia, tu empresa se vea perjudicada.

En Roiting, nuestra agencia de marketing online, contamos con un equipo de profesionales que pueden ayudarte con ello.

¡Ponte en contacto con nosotros y nos encargaremos de trasladar tu web de HTTP a HTTPS!

Roiting: Expertos en incrementar tu rentabilidad. 

Tags: 
https, seo, posicionamiento seo

Deja un comentario